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miércoles, 2 de octubre de 2013

Manejar los tiempos

Me gusta quitar las prisas a quienes impacientes demandan brío en la resolución de asuntos complejos, de esos que tienen aristas, porque hay ocasiones en las que elegir bien el momento tiene tanta o más importancia que la acción. A veces ocurre que lo que hoy no es mañana si lo puede ser.  

Manejar bien los tiempos es una habilidad esencial en la gestión empresarial que tiene mucho de técnica, un poco de intuición y requiere, sobre todo, sosiego. En realidad se trata de una habilidad que todos desarrollamos desde pequeños porque ¿Quién no ha esperado al momento más propicio para enseñar la cartilla con las notas a sus padres? 

Aunque no lo parezca, el episodio de las notas que muchos habremos protagonizado, y solucionado contando con la complicidad de una abuela, a quien enviamos al frente de batalla, por delante y sin casco, es un proceso técnico que habrá completado todas estas fases:


Precisar el objetivo.
Identificar los sujetos, los actores, las personas que intervienen en el proceso. 
Identificar los aspectos críticos o desencadenantes, es decir, los que posibilitan y los que malogran el objetivo.
Obtener Información para su procesado e interpretación.
Decidir las acciones, precipitar o demorar acontecimientos a voluntad, cambiar el orden o secuencias de las cosas, provocar o contener acciones y reacciones. 
Secuenciar las mismas en el tiempo. 

Para el emprendedor es muy importante saber manejar muy bien los tiempos. Al principio le llevará tiempo manejar el tiempo y le ocurrirá como al conductor novel que para cambiar de marcha a su coche se concede un margen de 10 kilómetros prorrogables por otros 10. 

Un buen estratega del tiempo madruga, pues prepara su jugada desde lejos, traza caminos sabiendo que la linea recta es el camino más corto pero no necesariamente el camino más rápido, explora, de tal modo que mientras unos van, él vuelve, gestiona con eficacia y eficiencia, pues no da puntada sin hilo y con relativa frecuencia consigue bajar dos pájaros de un tiro, y no deja nada al azar, es decir logra que nada sucede por casualidad, lo cual es siempre el mejor modo de conseguir los objetivos.

¿Qué ocurre cuando no hay tiempo que manejar? Es una buena pregunta. Cuando sucede eso es porque se ha perdido la iniciativa. Es decir, alguien ha madrugado más que tú. En ese caso, solo tienes una opción. Ganar tiempo.

Nada hay mejor para ganar tiempo que contestar una pregunta con otra pregunta.

Garboó Riocía & García Rioboó

¿Hijo, no te han dado las notas esta semana?
¿Qué tal se te daban a ti las matemáticas, Papá? He pensado que podrías ayudarme los fines de semana con las matemáticas.











viernes, 6 de septiembre de 2013

Invertir en PYMES. Vamos a pasarlo bien

Los proyectos empresariales, como el buen vino, necesitan tiempo y cuidados y una ocasión especial para ser degustados. Quizás ese momento haya llegado, pero hay que ser precavidos porque a los proyectos les pasa lo que a las linternas de pilas, pasado un tiempo sin utilizarse, las pilas se estropean y con ellas la linterna. Para evitar eso hay que comprobar periódicamente que la idea luce, que está vigente. La espera, por tanto, hasta que el proyecto se materializa no es un mero dejar pasar el tiempo, es siempre una espera "activa".

Si tienes un proyecto empresarial ponlo en pie ahora. Venimos repitiendo y razonando que es un buen momento para emprender. Vamos incluso más allá, pues mantenemos que es más fácil emprender ahora, en esta etapa de inicio de recuperación, que hacerlo dentro de seis meses o de un año. 

La mayor dificultad la encontrarás, una vez más en la financiación. Siendo muy difícil, porque lo es, puede ser un buen momento para encontrar un nuevo tipo de socio. Me refiero al directivo o profesional experimentado, al que puede seducir convertirse en socio fundador de una PYME y tener la satisfacción, no sólo de obtener un rendimiento financiero, sino la muy especial de generar empleo. 

Partiendo siempre de la base de que el proyecto sea sólido y las personas que lo promueven serias, profesionales y comprometidas, para quienes disponemos de cierta capacidad de ahorro y no tenemos interés en emplearlo en cambiar de coche, no es mala opción invertir, por ejemplo 6.000 euros y participar de manera igualitaria con otros compañeros de viaje a los que les mueva la misma inquietud. 

¿Es descabellado pensar que una pequeña sociedad a la vuelta de tres o cuatro ejercicios sea capaz de repartirte un dividendo de 1.500 euros anuales? Visto así, parece poco ambicioso pero si se mantiene en el tiempo, no lo llames dividendo, llámalo pensión o complemento de tu pensión futura. 

Ojalá hubiera ocasión de invertir periódicamente en varios proyectos de esa naturaleza y cuantía. Si estás acertado no habrá mejor inversión. 

¿Cómo se encuentran esos proyectos y esas oportunidades de inversión? Desgraciadamente no están desarrolladas las redes de inversores particulares pero, no nos vamos a lamentar por eso. Si tienes interés en conocer y participar en proyectos de PYMES en Extremadura contacta con nosotros a través de este blog. Varios personas con la misma inquietud ya lo han hecho e ilusionadas van a convertirse en socios fundadores de una, dos, tres o... PYMES en Extremadura. 

Vamos a pasarlo bien. 




Garboó Riocía & García Rioboó


  

   









viernes, 19 de julio de 2013

Comportamientos éticos desde cero

La motivación que me mueve a escribir sobre este tema es tan simple como que echo de menos en los servicios de acompañamiento a emprendedores algo tan importante como reflexionar, se admiten otros verbos, con el empresario en ciernes sobre la ética en el ejercicio de la actividad empresarial ¿Por qué no se hace? ¿No es importante? 

Yo, por mi parte, lanzo el guante sobre este tema con la esperanza de que algunos lo recojan, no se agolpen por favor, y contribuyan con su magisterio a mitigar esta carencia, ayudando al que empieza, a transitar por un camino que encontrará lleno de señales contradictorias.

El empresario, y, por supuesto el emprendedor, pueden creer y es legítimo que así lo hagan, que su misión es obtener beneficio y generar dividendo pero también tienen que saber que la sociedad espera mucho más de ellos pues importa el modo de obtener los beneficios (un buen fin no justifica un mal medio) y que además hicieron bien mientras se generaron, lo cual, por otra parte no es tan complejo, basta mirar no solo hacia adelante sino también hacia los lados:

Imaginemos dos empresas del mismo ramo que obtienen idénticos resultados económicos, pero una de ellas tiene formulado su código ético en el que se ha comprometido a no financiarse con proveedores más allá de lo razonable, de tal modo que su plazo medio de pago no supera los treinta días, mientras que la otra empresa realiza pagos a ciento ochenta días ¿Cambia nuestra percepción sobre una y otra empresa? Ambas actúan dentro de la legalidad pero la diferencia es sustancial ¿No tenemos ahora la sensación que una de las empresas obtiene resultado endosando una dura carga a sus proveedores? 

Según mi parecer el comportamiento ético empresarial es aquel que se extiende al conjunto de una organización de tal modo que no puede hacerse “paquetitos”, ni puede ser intermitente y que sin dudar podría ser compartido en lo esencial, con aquellos terceros a quienes directamente afecte (trabajadores, clientes, proveedores, competidores...) y o estén legitimados para conocer la conducta (administración) y aún con la propia comunidad social donde opera la compañía, sin temer de ninguno de ellos reproche, desde luego jurídico, como tampoco reprobación, más bien todo lo contrario, recibir la aprobación y el reconocimiento, por ajustarse dicho comportamiento a principios éticos que son aceptados, compartidos, admirados y queridos por la comunidad social.

La ética empresarial es conducir la empresa conforme a unos principios y valores éticos que se integran en eso que denominamos “cultura de la empresa”. Los principios y valores pueden ser tan extensos como la propia compañía decida y pueden formularse en lo que se denominan códigos éticos, cuyo cumplimiento es asumido desde entonces por quien lo proclama. 

La asignatura pendiente es extender a las PYMES, a cualquier actividad empresarial, lo que parecía reservado exclusivamente a las grandes compañías, pues es intrínsecamente positivo y favorecedor para quien así conduce o se conduce. Ahora bien, habrá que hacer un esfuerzo muy importante tanto de explicación como de adaptación y pulir modelos. A eso parece obedecer el protagonismo que comienza a alcanzar la denominada responsabilidad social empresarial, que si bien no debemos confundir con la ética empresarial, se abrazan, pues no en vano, la primera es una manifestación de la segunda.  

Quizás todo esto parezca ética empresarial a la carta, un poco artificial, una operación de marketing, algo deliberadamente ambiguo y, en algunos casos, algo de eso hay. Las dudas se disipan con la transparencia que es el elemento que más refuerza un comportamiento ético pues permite demostrarlo. El premio es el RECONOCIMIENTO. 

Estábamos demasiado acostumbrados a magnificar empresas y a aplaudir a empresarios exclusivamente por sus aparentes buenos resultados económicos y sin importar cómo se habían obtenido pero como yo digo, estábamos.




Fdo: Garboó Riocía & García Rioboó

domingo, 7 de julio de 2013

Pacicos de mi vida

“Pacicos de mi vida” es considerado el testamento más breve de España.  En realidad se trataba de una carta de amor que una mujer, Matilde, le escribió a su novio, Pacicos,  en Peñafiel, el 24 de octubre de 1915. Aquellas letras escritas con el corazón de una mujer enamorada, decían lo siguiente:

Pacicos de mi vida: en esta mi primera carta de novios va mi testamento, todo para ti, todo, para que me quieras siempre y no dudes del cariño de tu Matilde.

Desgraciadamente, ella murió poco tiempo después de escribir la carta y Pacicos, su novio o marido, pues esto no se sabe a ciencia cierta, decidió hacer valer sus derechos hereditarios ante los tribunales, enfrentándose a su familia política. El Tribunal Supremo con una conocida sentencia que se dictó el 8 de junio de 1918, consideró que aquella breve carta era un testamento ológrafo que la fallecida siendo mayor de edad, había otorgado a su novio, dejándoselo todo, escrito de puño y letra, fechado y datado; es decir, cumpliendo, por tanto, con todos los requisitos que se exigían para esta disposición de última voluntad.

"El Pacicos de mi vida" es toda una declaración, en este caso de amor, convertida en testamento ológrafo. Las declaraciones de voluntad parecen reservadas para las personas pero y las empresas ¿Se declaran a alguien las empresas? ¿Quién es el "Pacicos" de las empresas?

"Los Pacicos" de las empresas son los clientes y con ellos debe establecerse una relación muy especial que se basa siempre, siempre, en el respeto. Sobre esa base se pueden construir estrategias, enfoques, argumentos y las políticas comerciales, pero sin respeto no hay cliente.

Si la empresa respeta al cliente, éste, aunque deje de serlo, respetará a la empresa. Este detalle es fundamental para entender la diferencia entre que te quiten clientes y perderlos. Lo primero es mérito de quien lo consigue, lo segundo es demérito exclusivo de quien lo provoca.

Emprendedor, empresario, formula tu particular declaración de compromiso, orienta tu organización al cliente, invierte tiempo, recursos e inteligencia para ello y cuídalos mucho porque si no lo haces así, es cuando tendrás que ir preparando el testamento de tu empresa, pero, en tal caso, no habrá nada que heredar porque nada le da más valor a una empresa que sus… Pacicos. 


Garboó Riocía & García Rioboó

domingo, 23 de junio de 2013

La selección.

Recuerdo perfectamente la entrevista que le hice a Fermín y mi impresión sobre él: Era noblote hasta "contando trolillas" y eso le convertía en un candidato perfecto para el puesto de administrativo de obra al que optaba. Lo mejor, la alegría al decirle que contábamos con él.

Recuerdo otra entrevista en la que alguien nos llamó recomendando a un técnico al que puso por las nubes y describió como el profesional ideal para desarrollar una nueva linea de negocio que habíamos emprendido en la empresa. El tipo era mal encarado, un poco extraño, pero fue hábil, pues supo centrar la entrevista en lo mucho que sabía  y  nosotros, ingenuos, dimos por suficientes las buenas referencias que de él nos hizo aquel tercero y lo contratamos. Aquella "perla" a los quince días dio las primeras señales de error, pues se creyó por encima del puesto, a los 30 días se declaraba por encima del puesto y de su responsable, a los 45 días ya era un agente doble y a los 60, con gran alivio, se le despidió. El caso es que nos clavó un gol.

En otras muchas entrevistas participé seleccionando personal y he llegado a la conclusión de que al candidato no hay que entrevistarle como si fuera a entrar en la empresa y sí como si ya estuviera dentro. Muchos, más o menos, mejor o peor, saben cómo entrar, pero pocos saben estar. Eso me faltó hacer en esta última entrevista y por eso se coló en la empresa aquel mal trabajador. 

Creo que lo ideal es enfrentar al candidato con situaciones que no le serán ajenas si ingresa en la empresa. Un modo de hacerlo puede ser formulando este tipo de preguntas:

Hoy hace un año que estás trabajando con nosotros y me dijeron que querías verme (al Gerente) ¿En qué te puedo ayudar? ¿Qué me querías contar? 

Hoy hace un año que estás trabajando con nosotros y te he llamado (el Gerente) porque quería hablar contigo ¿Te imaginas para qué?


Con esas dos preguntas realmente estás pidiendo al candidato que anticipe un año sus motivos para querer hablar contigo (Gerente) y que imagine los motivos que tú (Gerente) puedas tener para querer hablar con él. 

Quizás estas dos respuestas puedan convencernos.

En efecto, ha pasado un año desde que entré a formar parte de la compañía. La empresa confió en mi, y me gustaría saber si están satisfechos con mi trabajo y también qué y cómo puedo mejorar.

No lo sé, pero en cualquier caso agradezco mucho que quiera hablar conmigo, yo tenía también mucho interés en verle.

Ambas respuestas me gustan porque son congruentes. Evidentemente los motivos del Gerente serán consecuencia directa del comportamiento y rendimiento del empleado, es decir, a priori, los motivos de uno y de otro tienen que ser de la misma naturaleza. Pero lo que más me convence es que el candidato no solo responde, sino que devuelve la pelota, da juego y pasa a dirigir el partido. Es más, con esta segunda respuesta, el candidato marca un gol porque no deja otra opción al entrevistador que callarse o hacer una pregunta que ya había hecho ¿Y por qué tenías tanto interés en verme? 

En definitiva, en las entrevistas de selección tienes que ser un gran portero y aún así te marcarán goles. En ese caso, cuando sea mérito del jugador aplaude su gol y si todo lo demás encaja, que fiche por tu propio equipo.

Toma notas de las cosas que un candidato dijo en su entrevista y acuérdate de llamarle, si tienes ocasión, cuando pase un año. A veces, es bueno refrescar la memoria.






Garboó Riocía  & García Rioboó


  

miércoles, 1 de mayo de 2013

Hacer zoom

La colaboración entre empresas es uno de los caminos menos explorados y sin embargo más valiosos para alcanzar objetivos estratégicos. Si esto es así ¿ Por qué no colaboran más las empresas entre si ? Hay ejemplos muy espontáneos de esa colaboración que seguro todos conocemos. Se me viene a la mente el caso del frutero, carnicero, charcutero, pescadero y repostero que deciden compartir un espacio común para la venta. Es así de simple. Una vuelta de tuerca a lo anterior es compartir el gestor contable y fiscal, la contratación conjunta de los seguros, la limpieza... En definitiva, contratar de manera conjunta gastos y compartir buenos proveedores. 

Esa colaboración, que se suele iniciar pensando en los costes, no puede olvidar al cliente salvo que queramos que fracase. Pensando en el cliente es fácil imaginar una campaña de publicidad conjunta, también idear promociones combinadas de productos y un gran paso sería poder hacer un único pago en una caja central. 

¿Es suficiente lo anterior para que prosperen este tipo de iniciativas? Hoy en día, desde luego no. El proyecto solo funcionará si cada uno de los integrantes del proyecto asume un comportamiento corporativo y se compromete a respetarlo. Si no es así no merece la pena intentarlo, pues será un fracaso. El proyecto además de funcionar será fructífero y hasta brillante si deja un espacio para la innovación y para la imaginación y ambas se ponen al servicio del cliente. Es decir, será necesario algo más que vender fruta, pescado, pan y carne, y a ese más se llega por la vía de la innovación. Lo que explicamos es válido para este tipo de actividades y para todas en general. La colaboración admite grados pero no término medio. Es decir debe ser intensa y completa, honesta y leal, ordenada y planificada.


¿Cabe la colaboración entre emprendedores? Desde luego que sí. No escondemos que es complejo poner en pie varias actividades empresariales a la vez pero eso no quiere decir que sea imposible. No es difícil imaginar algunas actividades a las que lo que más les favorece es que se inicien varias de ellas a la vez. Un ejemplo son las calles temáticas, la hostelería, el ocio... ¿Por que no coordinarse para colonizar una calle, un barrio, una población a la vez? Yo a esto lo llamo hacer zoom, es decir observar con detalle a tu alrededor. La mayor torpeza es pensar que estás solo. 




Garboo Riocía & García Rioboó

martes, 30 de abril de 2013

Pasar por boxes

Cuando diriges una nueva empresa, tuya o de un tercero, no es extraño tener la sensación de que es la empresa la que te lleva a ti y no tú a ella. Cuando pasas de emprendedor a empresario, de técnico a directivo, de un negocio sencillo a uno más complejo, de estar sólo a tener empleados, es como si a tu coche le colocan un volante de un fórmula 1 y te dicen que tienes que calificar. Entonces te das cuenta de cuanto botón y cuantas cosas hay que hacer a la vez. La inexperiencia, falta o carencias en la planificación, intentar o tener demasiadas cosas que hacer a la vez, recursos escasos y otros circunstancias, pueden dar lugar a este tipo de situaciones. Lo más curioso es que puedes darte cuenta del problema pero la propia inercia te impide pararte a pensar para diagnosticarlo y, sobre todo, para darle una solución definitiva, con lo que el problema se vuelve crónico. 

Sin embargo hay varias cosas que puedes hacer para tratar de solucionar este tipo de problemas y también para prevenir su aparición. Estas son:

Confiar en buenos ingenieros y buenos mecánicos.  Te recomendamos emplear recursos para que exclusivamente se dediquen a observar la empresa, diagnosticar sus problemas, reflexionar sus soluciones y adoptar las medidas que corrijan la situación.

Hacer una o varias paradas en boxes, las que hagan falta. Mucho nos tememos que mientras formes parte de la vorágine no la podrás solucionar. Tus mecánicos no podrán entenderte si no hablas con ellos y les comentas tus problemas y para ello te tendrás que bajar del coche. En ese momento eres más valioso hablando que conduciendo, fuera que dentro del coche.

Aprender bien la finalidad y funcionamiento de los botones del volante. El volante de la empresa es el cuadro de mando. El cuadro de mando es una herramienta de gestión muy útil que debe incorporarse de forma muy temprana a la empresa. El cuadro reúne una serie de indicadores previamente seleccionados que interpretados de manera individual y colectiva, permiten conocer la evolución de aspectos esenciales de la empresa y, a partir de esa valiosa información, adoptar las decisiones oportunas. 

Después de hacer bien todo lo anterior, Incorpórate nuevamente al pit line y con semáforo en verde, pon un mapa motor tranquilo, levanta un poco el pie y procura hacer tandas largas antes que tiempos brillantes. 

Recuerda que la empresa requiere sosiego y que cuando no lo tiene se nota.Ya habrá tiempo de ir más rápido.




                                        Garboó Riocía & García Rioboó

  


viernes, 26 de abril de 2013

Alta dirección.



Desde el punto de vista legal, la alta dirección es aplicable a aquellos trabajadores que ejercitan la titularidad jurídica de la empresa, y de acuerdo con los objetivos generales de la misma, con autonomía y plena responsabilidad solo limitadas por las instrucciones u órdenes emanadas de la persona u órganos superiores de gobierno o de administración de la Entidad que respectivamente ocupe aquella titularidad.

A la vista de lo anterior, en mi modesta opinión, creo que sería muy apropiado sustituir el término alta dirección  por el especificativo dirección alta y dejar el primero, sin duda más literario y sugerente, pero también mucho más motivador, para distinguir a quienes realmente se hacen acreedores de ello. 

El emprendedor o un tercero tendrá que hacer alta dirección en su empresa ¿Se atrevería a competir por el puesto en su propia empresa? ¿Por qué no? ¿Te imaginas?

En todo caso, sea el emprendedor o un tercero el elegido, no estaría de más incorporar a su contrato de dirección alta  aquellas cláusulas que se consideren necesarias, en cada caso, para transformarlo en contrato de alta dirección.  

Para ayudar en esa tarea, hemos comenzado un inacabado catálogo de cláusulas que pudieran formar parte de ese contrato de alta dirección. 

El alto directivo:
  • Dedicará al menos el 25% de su jornada  a no hacer otra cosa que pensar.
  • Será uno más en el seno de la empresa y no le serán ajenos la aplicación de los principios generales, postulados y normas que conforman la impronta o cultura de la empresa.
  • Dará instrucciones antes que órdenes, y nunca habrá en ellas algo que pueda motivar el reproche jurídico, moral o ético a quien las recibe o ejecuta.
  • Explicará espontáneamente sus actos y decisiones de tal modo que cobren sentido para quienes participan de ellas, fomentando el análisis y la reflexión conjunta en la toma de decisiones.  No se desvinculará de sus decisiones y todas ellas tendrán un por qué y nunca un por qué sí.   
  • Nunca empleará la primera persona para referirse a las realizaciones y logros obtenidos por la empresa.
  • Permitirá el desarrollo profesional de los integrantes de la plantilla en general y el de sus más próximos colaboradores en particular sin temor de que éstos puedan superarle.
  • Será justo y ecuánime tanto en el reconocimiento como en el reproche.
  • Será una esponja y no un espejo para absorber y administrar la presión y las tensiones propias de su cargo.
  • Hará del error, una vez que se produce, un valioso elemento de mejora.

EL ALTO DIRECTIVO CON MAYÚSCULAS

¿Conoces a alguien que firmaría un contrato de ALTA DIRECCIÓN que incorporase este clausulado?

Vicente del bosque es uno de los mejores ejemplos de alto directivo que podemos encontrar en España. 







Garboó Riocía & García Rioboó





viernes, 29 de marzo de 2013

La tentación de crecer

En  Torrequemada puedes comer un cochinillo que es una auténtica delicia. Teclea en google "cochinillo torrequemada" y podrás comprobar que no exagero. A Torrequemada se llega desde Cáceres en treinta minutos, allí, en la plaza, próximo a la iglesia, donde tendrás que aparcar, se encuentra el restaurante la Plaza, un establecimiento de doble planta, siendo la segunda la que alberga un bonito comedor donde calculo que puedan coincidir hasta ochenta comensales.  

Los dueños atentos y siempre al pie del cañón, la materia prima magnífica, la cocina especializada en el crujiente y dorado tostón que siempre, siempre, te sabrá igual. La  ración generosa, que puedes repetir, se acompaña con riquísimas patatas panaderas y ensalada, buen pan, magnífico postre, vinos para elegir, café y, para quien se atreva, licores. El precio, muy razonable, resguardado de la inflación que acompaña al éxito.

Y todo esto es posible gracias a una iniciativa empresarial que es un ejemplo para emprendedores. Digo esto porque en el párrafo precedente hay implícitas muchas decisiones empresariales, muy inteligentes y muy acertadas y cuando eso ocurre es porque al frente de la misma hay un gran empresario o empresaria. El resultado es una sólida empresa que cuenta con el reconocimiento de sus clientes. En definitiva una gran compañía. 


Yo creo que hay cochinillo de Torrequemada para rato, pero me preocupa que sus propietarios puedan sucumbir a la tentación del crecimiento ¿Habrán asistido a algún seminario sobre crecimiento de empresas? ¿Habrá comido en Torrequemada algún gurú de las franquicias? Me entra sudor solo de pensarlo.


Y es que hay una tendencia natural del empresario a querer hacer grande su compañía. Crecer se asocia a progreso, a fortaleza, a poder y también a audi o bmw, pero cuidado, cuidado con el crecimiento y sobre todo el modo de llevarlo a cabo porque hacer crecer una empresa es un proceso complejo en el que no es difícil cometer errores. 


A veces crecer solo responde a un modo de ser del propio empresario, recordaré aquí aquello de que la empresa es un reflejo del empresario. Ojo con la ansiedad, con el no conformarse, con el querer tener un segundo establecimiento sin gobernar aún el primero.  

El crecimiento tiene que tener un motivo, puede ser un objetivo, también una necesidad. El crecimiento no debe anticiparse, lo contrario es precipitarse y eso ocurre normalmente  porque el empresario no distingue entre hacer negocio y hacer empresa. Para crecer  hay que tener posiciones ganadas, es decir, el riesgo de crecer no debe entrañar más riesgo que perder lo empleado en el salto. Una cosa es un salto y otra cosa es un salto con pirueta y, finalmente, el crecimiento requiere sobre todo reflexión sobre sus consecuencias tanto para la empresa como para el empresario. Crecer implica cambios que afectan a la compañía y también al empresario, de tal modo que pueden suponer sustituir un modelo de gestión,  un modelo de empresa, e incluso a la propia empresa. Para el empresario puede suponer un auténtico cambio de destino ¿Lo quiere así? ¿Está preparado? 

He leído en internet que el producto amparado por la marca garantía "Tostón de Arévalo" produce unas emisiones de gases de efecto invernadero (huella de carbono) de 53,15 Kg CO2e por unidad, considerándose una "huella moderada baja" y un responsable del estudio solemnizaba que debemos estar unidos contra el cambio climático. Crecer tiene estas cosas,  cuando algo se hace grande, aparecen nuevas preocupaciones. 

Hay empresas que no deberían crecer sencillamente porque ya son grandes ¿Por qué complicarse la vida?




Garboo Riocia & García Rioboó  

viernes, 22 de marzo de 2013

El reloj del empresario

¡Enhorabuena! Ya eres un empresario, ya has conseguido materializar tu proyecto, mañana es el gran día, inicias la actividad. Es muy probable que si te preguntaran por cuál va a ser tu primera decisión repasarías las muchas tareas que tienes en mente y elegirías firmar un primer cliente, hacer un acuerdo comercial, reclutar personal...en definitiva, cuestiones estrictamente empresariales. 

Hay algo muy importante que debes hacer, quizás no hayas reparado en ello pero debes tener en cuenta que la empresa será un reflejo tuyo y tú puedes ser reo de tu empresa. Por eso quiero  pedirte que dediques tu primera reflexión,  si no lo has hecho ya, a decidir cómo vas a ser tú. Por favor, hazlo, porque de no hacerlo, ahora que empiezas, es muy probable que no lo hagas nunca,  y evita, es mi consejo, uno de los mayores errores que ya hemos cometido antes otros muchos. Me refiero a "ser muy trabajador". No cometas ese error, no caigas en el tremendo error de dedicarte exclusivamente a trabajar. 


Si eres muy trabajador dedicarás a esa actividad una media de 55 a 60 horas semanales, seguramente tus vacaciones serán de un par de semanas al año y no disfrutarás del todo pues estarás pendiente del teléfono y del correo electrónico.

Si eres muy trabajador seguramente pensarás que quienes no sigan tu ritmo de trabajo y de dedicación no están a la altura  y serás injusto con ellos.

Si eres muy trabajador seguramente no tendrás ocasión de iniciar nuevos proyectos empresariales porque habrás hecho depender el primero casi exclusivamente de ti y difícilmente podrás sumar más horas de dedicación a uno nuevo, porque sencillamente no las tienes.

Si eres muy trabajador hurtarás tiempo poco a poco, inexorablemente, a tu familia, a la comunidad, a tu descanso, a tu ocio.

Si has empezado a ser muy trabajador, por favor, detente y reflexiona antes de continuar de esta manera. Hay mejores caminos, sin duda, para conseguir tus metas. Quizás esto te ayude:

Ponte un reloj que marque ocho horas y trabaja durante ese horario con concentración e intensidad.

Inculca este proceder con tus colaboradores, con tu equipo, con tu plantilla en general.  


Encuentra cuanto antes tu mano derecha y también cuanto antes tu mano izquierda, delega en tus colaboradores y déjalos crecer. Tu proyecto irá quedando en buenas manos.


Emplea tiempo en confeccionar un buen cuadro de mando y utilízalo con rigor.


Respeta los fines de semana, descansa además un viernes de cada ocho, haz un curso interesante y planifica un viaje de investigación al año.


Libera sucesivamente tiempo y dedícalo, si fuera el caso, a poner en marcha un nuevo proyecto empresarial. 


Disfruta de tus merecidas vacaciones y, por favor, no te preocupes si no te llaman, porque probablemente todo irá bien, cambia de reloj y éste, a diferencia del otro, que no marque las horas y tú, mientras tanto, tan "pancho".






Garboó Riocía & García Rioboó











domingo, 10 de marzo de 2013

El campanu del emprendedor





Estamos en Asturias, en el río Narcea, donde hemos sido invitados para disfrutar la primera jornada de pesca del salmón.  Hemos madrugado y desde el puente en el que nos encontramos observamos a algunos pescadores que hoy intentan capturar el campanu, que es como llaman aquí al primer salmón que es pescado al abrirse la temporada y que luego suele ser subastado entre afamados restauradores que pujan por el pez alcanzando el remate cifras nada desdeñables.

Allí en el puente nos espera Ramón Pymes, un experimentado emprendedor y gran aficionado a la pesca. En esta ocasión Ramón no puede pescar pues se ha lastimado una mano. 


¿Has capturado alguna vez el campanu, Ramón?  

Sí, pero fuera del agua, para mi cada vez que participo en un proyecto empresarial y cuaja es como si hubiera pescado el campanu. El campanu del emprendedor es su proyecto empresarial. 

Me imagino que todos los que salen hoy a pescar lo hacen con la ilusión de que por muchos pescadores que haya, el campanu puede ser suyo.

Si claro, pero, no te creas, puedes tener mucha ilusión, pero eso no es suficiente para pescar el campanu. Hay gente que aunque quiera nunca capturará el campanu.

¿A que te refieres? 

Porque no son pescadores, sólo vienen hoy y la pesca también es exigente, es un proceso y no se aprende a pescar en un día. Con los emprendedores pasa lo mismo.

Pero, a pesar de eso, si tienen suerte, podrían capturar un salmón. 

Ni en broma. Ni unos ni otros

¿Por qué? 

Porque no conocen el río y lo que es peor no conocen al pez. Esto no es cuestión de suerte. Aunque te sueno raro, en el río hay sitios donde solo hay agua. En la empresa pasa lo mismo, el río es el sector y los peces son sus integrantes. ¿Cómo vas a triunfar si no conoces bien el entorno y  a tus clientes? 

Aquel parece que lanza bien.

Si que lo hace sí, tiene un buen equipo pero ahí hay más aparejo que pescador, no dejó nada en la tienda, pero con aquel otro delante, si pesca será un milagro. Aquel otro le va ganando la partida. Vamos al otro puente, allí veremos más y os presentaré a alguien que va a pescar el campanu. Es un buen pescador pero la pesca la deja para otro día porque hoy el río está saturado.

Entonces, ¿Cómo va a pescar el campanu?

Porque de hecho ya lo ha pescado, vuelvo a hablar de emprendedores, mientras todos se meten en el río y se centran en el salmón, él se dio cuenta que el negocio no es el pez y sí todo lo que le rodea. Es un emprendedor que demostró que conoce el sector de la actividad, el mercado y la competencia, es decir, el río, los peces y los otros pescadores. Lanzó el anzuelo y yo piqué. Somos socios y ya está haciendo pruebas con esa cámara especial para...espera, ya capturaron al campanu.


¿Cómo lo sabes? 

Sonó la salva. Tenemos que irnos. 










Garboó Riocía & García Rioboó





  




domingo, 18 de noviembre de 2012

Empresario desde cero

No inicies una actividad empresarial sin tener, al menos, 6 meses de experiencia, si quiera virtual, como empresario. Esta y no otra es mi recomendación para los emprendedores que se quieren convertir en empresarios y gestores de su primer proyecto empresarial.

Estoy absolutamente seguro que si sigues esta recomendación recuperarás el tiempo invertido, ahorrarás mucho dinero y aumentarán las probabilidades de supervivencia de tu nueva empresa.

Conseguir todo eso es fácil y para ello sólo tienes que hacer una cosa:

Compórtate como un buen empresario desde el primer momento que has decidido que quieres serlo.

Desde que tienes la idea, cuando hagas el equipo, mientras haces o te hacen, pero diriges, el plan de tu empresa y hasta el mismo momento de constitución de la sociedad compórtate como un buen empresario. A partir de ese momento   sigue  comportándote como tal, la única diferencia es que entonces tendrás seis meses de experiencia.




Garboó Riocía & García Rioboó